Las buenas acciones pueden alejarte de tus metas: Licencias morales

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Contrario a lo que el sentido común podría hacernos pensar, realizar acciones alineadas con tus metas, puede alejarte de tu meta más que acercarte. Lee el artículo a continuación para averiguar cómo funciona este fenómeno y cómo evitarlo.

El mundo al revés

Por mucho tiempo he escuchado que realizar buenas acciones que están alineadas con nuestras metas, es algo tremendamente satisfactorio y motivador para seguir actuando de manera similar… pero no siempre es así. A continuación cito algunos estudios que podrían cambiar nuestra percepción y hacernos pensar que vivimos en un “mundo al revés” (haz clic en la palabra “estudio” para ver el artículo original en inglés):

    • Un estudio de la Universidad de Stanford indica que demostrar apoyo por Obama hace que varios se sientan justificados para favorecer a los blancos.
    • Un estudio muestra que tomar vitaminas puede ser malo para tu salud, ya puede hacer que te des la “licencia” de tomar más alcohol, de fumar más, de comer más cosas poco saludables y/o de tener sexo riesgoso (lo cual explicaría por qué el alza en la venta de estos suplementos no se ha visto reflejada en la mejora de la salud).
    • Otro estudio llamado “¿Nos hacen los “productos verdes” mejores personas?” indica que la gente que compra o que es meramente expuesta a productos orgánicos o amigables con el medio ambiente, tiene una mayor tendencia a actuar de manera menos altruista, a hacer más trampa y a robar más.
    • Por último, otro estudio mostró en distintos grupos de personas que escribir sobre un rasgo positivo de ellos mismos, o el simple hecho de recordarlo, hacía que posteriormente donaran a una causa caritativa sólo un quinto de lo que donaron aquellos que escribieron sobre un rasgo de ellos a mejorar.

Todos estos estudios nos muestran que una acción que expresaba claramente una intención (no discriminar, ser saludable, cuidar el medio ambiente y hablar bien de uno mismo), aumentaba de manera importante las posibilidades de terminar haciendo algo que en vez de ayudarnos a mejorar, terminaba haciendo que nos auto-saboteáramos o le hiciéramos daño a alguien. ¿Cómo se explica esto? A través de un fenómeno psicológico llamado Licencias Morales.

¿Qué son las licencias morales?

En el mundo real, si James Bond no tuviera “licencia para matar” estaría en la cárcel hace rato. Así también, aunque en teoría el neurólogo más experto de Estados Unidos podría atender gente en otro país, si no cuenta con una licencia para ello, podría también terminar en la cárcel. Vemos entonces que una licencia es un permiso especial para hacer algo que en general no está bien o no está permitido. Estos simples ejemplos reflejan que por un lado, hay gente que le interesa hacer cosas que podrían no ser buenas, y que por el otro lado existe un ente regulador que vigila que esas cosas no ocurran.

En nuestra mente existe algo similar, donde una parte de nosotros quiere “satisfacer” todos nuestros impulsos y la otra que los regula. Las Licencias Morales son entonces, una de las estrategias que nuestra parte “mala”utiliza para convencer a la parte “buena” de hacer lo que quiere. Las personas normales no somos capaces de hacer algo que intuimos que es malo, ya que el ente regulador en nuestras mentes no nos los permite… a no ser que encontremos una muy buena razón que mágicamente convierta eso “malo” en “bueno”. Es aquí donde las Licencias Morales hacen posible que hagamos cosas que no están bien (de acuerdo a nuestro sistema de valores), que no son efectivas o que nos quiten la culpa por algo que ya hicimos.

Cada vez que nos auto-saboteamos o que le hacemos daño a alguien, es probable que las Licencias Morales tengan algo que ver en eso. Para evitar que en el intento de lograr nuestras metas nos salga el tiro por la culata, es importante que entendamos cómo funcionan y así evitarlas. ¿Cómo se explica entonces este fenómeno? a través del sentirse bien y de la auto-justificación.

Por qué sentirse bien puede ser tan malo para ti

Cada vez que nos sentimos bien con nosotros mismos, por la razón que sea, estamos en peligro de hacer algo en contra de nuestros mejores intereses. Sentirse bien no es un problema en sí, pero sí lo que esto puede causar: la desconexión con nuestros valores y creencias. Esta desconexión es en parte el origen de las Licencias Morales, ya que si lo piensas bien, la capacidad que tenemos los seres humanos de conectarnos con principios superiores a los de la mera supervivencia, es lo que saca lo mejor de nosotros. Y eso es justo lo que se pierde cuando nos dejamos llevar por esa sensación de bienestar. Desde esta lógica, el proceso de la Licencia Moral funciona de la siguiente manera:

    1. Haces algo correcto, bueno o alineado con tus metas o valores.
    2. Como hiciste algo bueno, te sientes bien contigo mismo.
    3. Al sentirte bien contigo mismo, pierdes auto-conciencia y conexión con tus creencias y valores.
    4. Al estar desconectados tus valores y creencias, tus impulsos “más animales” toman protagonismo.
    5. Actúas en base a tus impulsos.
    6. Cometes un error que te aleja de tus metas, que se contrapone a tus valores o a lo que crees.

Una observación importante sobre este proceso: No es que esto ocurra cada vez que nos sentimos bien, sino que es algo que puede pasar cuando nos sentimos bien.

Por qué todo puede “justificarse”

Una falacia lógica consiste en un argumento que parece válido, real, consistente y convincente, pero que no lo es. Hay muchos tipos de falacias y típicamente se culpa a los políticos de usarlas, ya que engañan así muchas veces a la opinión pública. Sin embargo, ellos no son los únicos en usarlas, sino que todos las usamos muchas veces e incluso con nosotros mismos. De hecho, las Licencias Morales funcionan en base a un tipo de falacia que se conoce como lógica basada en falsas premisas, en donde usamos argumentos muy, pero muy persuasivos que terminan por convencernos de hacer o no hacer algo, pero que dichos argumentos tienen una base inexistente, incorrecta o falsa. Por lo tanto, por muy buenos que parezcan los argumentos, si la base sobre la que se construyen está equivocada, entonces todo lo demás también lo está. Todos sabemos que aunque el desarrollo de un ejercicio matemático esté correcto, si el planteamiento de la ecuación estuvo incorrecto, todo lo demás estará malo.

Por ejemplo, si alguien en una relación siente deseos de ser infiel, pero siente mucha culpa, puede recurrir a razones como “mi pareja ya no me quiere tanto como antes”, “estoy seguro que él/ella también tiene un amante”, “sólo se vive una vez”, “ojos que no ven, corazón que no siente”, etc. Si efectivamente comete una infidelidad, estos argumentos pueden disminuir la culpa permitiéndole hacer lo que una parte de él o ella quiere hacer. Por supuesto que estos argumentos a la base, no tienen nada que ver con engañar a una persona o no, pero para alguien que siente fuertes impulsos de hacerlo, cualquier argumento que le ayude a justificar su causa será agregado y considerado. Es decir, a través de esta falacia podemos justificar (falsamente) cualquier cosa que queramos hacer. Independiente de si el ejemplo usado te parece demasiado “moralista”, te aseguro que razonamos de manera muy similar con nosotros mismos para romper la dieta, no ir al gimnasio, no estudiar, no llegar temprano al trabajo, robar, o hacer o no hacer cualquier cosa que no queramos.

Cómo trabajar las Licencias Morales

Todos nosotros tenemos Licencias Morales de las que debemos tomar conciencia y evitar. A continuación, 3 tips para identificarlas y trabajarlas:

    • Elimina la moralidad de tus metas: Esto no se refiere a ser “inmoral”, sino más bien a no darle la connotación de moral o inmoral a algo que en verdad no lo tiene. Por ejemplo, si te dices a ti mismo que “te has portado bien” por que fuiste al gimnasio o te alimentaste bien, le estás dando la connotación moral al ejercicio y a la alimentación. Y la verdad es que el ejercicio y la alimentación no tiene mucho que ver con ser “bueno” o “malo”… quizás un poco menos saludable, pero no malo. El problema con esto es que la moralidad depende mucho de nuestra cultura y de nuestro sistema de valores. Algo que está bien en un colegio, en un trabajo o en un país, puede estar mal en otro colegio, trabajo o país. Esto hace que “lo moral” sea muy justificable, dependiendo del prisma con el que lo miremos. Y las Licencias Morales “buscan el prisma” que más alineado esté con lo que queremos hacer, no con lo que debemos hacer.
    • Ten cuidado al hacer algo bueno o lograr algo: Recuerda que el sentirse bien por estas cosas es algo bueno, pero que si no le prestes atención, te puede llevar a caer en una Licencia Moral. Por lo tanto, te presupuestado esto cada vez que te sientas bien. El tenerlo en mente y estar atento te hará menos proclive a caer en ellas. No permitas que una buena acción te aleje de tu meta final.
    • Recuerda siempre tu meta final: Cada vez que te sientas tentado a hacer algo que intuyes que está mal, o cada vez que te encuentres en una lucha interna por hacer o no hacer algo, recuerda tu objetivo o meta final: ¿qué es lo que realmente quiero lograr con esto? y luego de eso, puedes preguntarte si la acción que estás pensado realizar o no, te ayudará a lograr tu meta o más bien te alejará.

¿Qué opinas? ¡Comenta más abajo!

Nota: Recientemente apareció (pero sólo en formato digital Kindle) el único libro que encontré que habla sobre este tema en español. Si quieres profundizar más aún sobre las Licencias Morales, hay un capítulo que te puede interesar. Puedes verlo aquí (no recibo ningún tipo de comisión si es que ves la página o si decides comprarlo).

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