El photoshop del Liderazgo: 3 retoques que debes conocer y evitar

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Así como el abuso de photoshop nos ha hecho creer que el cuerpo humano es de una manera que en verdad no es, al abuso del concepto de liderazgo y su consecuente mal entendimiento ha creado ciertas distorsiones que nos hacen sentir mal sobre nosotros mismos y nos dificultan el desarrollar esta habilidad. A continuación, la explicación del concepto y 5 distorsiones provocadas por “el photoshop del liderazgo”

Las imágenes que están evidentemente photoshopeadas no son las más peligrosas para nuestra autoestima o para la construcción de la identidad de los más jóvenes. Las más peligrosas son aquellas en que el arreglo no se nota tanto, ya que posicionan una idea en nuestra mente de la que ni siquiera nos damos cuenta, pero que igualmente afecta nuestra manera de pensar y sentir.

De la misma forma, hay varios mitos del liderazgo que la gente ha ido descifrando cada vez más, como es el caso de si un líder nace o se hace, o si el cargo de jefe es lo que me otorga la calidad de líder. Las respuestas incorrectas a estas interrogantes están muy bien encaminadas en ser erradicadas y por lo tanto, se han ido haciendo menos peligrosas. De hecho, si no sabes la respuesta a esto, toma poco estudio (o googleo) descubrir que los líderes primordialmente se hacen y que el cargo de jefe no te convierte en un líder automáticamente.

Sin embargo, hay creencias generalizadas sobre el liderazgo que no tienen mucha relación con la realidad, que pueden dificultarnos bastante mejorar y de las que aún no tomamos total consciencia. De hecho, en la batalla interna y/o externa por convertirse en líderes, muchos miran ejemplos de grandes ejemplos o adoptan modelos teóricos de liderazgo famosos a ciegas, sin darse cuenta de que existen creencias que -tal como una imagen engañosamente photoshopeada- parecen ser correctas, pero en verdad son falsas y dañinas.

A continuación, 3 de estas distorsiones, o falsas creencias sobre el liderazgo:

Distorsión 1: Existe un modelo de liderazgo que asegura el éxito
De acuerdo a un famoso artículo de Harvard Business Review, en un análisis de 3.000 páginas de transcripciones de entrevistas a 125 líderes tremendamente exitosos, un equipo de investigadores se asombró al constatar que en su estudio no lograron identificar ninguna característica, rasgo, destreza o estilo universal que explicara su éxito. Más bien -concluyeron los investigadores- su estilo de liderazgo emergió de sus historias de vida y de sus características personales.

Este y otros estudios similares llevan a la misma conclusión: no existe un modelo de liderazgo que aplique a todas las personas, por que todas las personas somos diferentes. A veces, un modelo de liderazgo parece ser muy efectivo y hacer mucho sentido, pero si se siente en contra de nuestra naturaleza, no deberíamos adoptarlo. Recuerdo una vez haber cedido a las presiones de un jefe que me motivaba a ser más duro con una de las personas que era parte de mi equipo. Lo hice -lo que me hizo anotarme un punto a favor con él- pero la verdad me sentí podrido por dentro, aún cuando la estrategia funcionó (creo que funcionó por lo que escribí en este otro artículo). Aunque en ese momento no entendía bien por que me sentí mal, hoy puedo ver que fue por que intenté ir en contra de mi naturaleza. Hoy en día, he encontrado otras formas igual o más efectivas de lograr esos resultados, pero sin sentir que me traiciono a mi mismo, a mis valores y a mi estilo.

Nota: La sensación desagradable de “ir en contra de tu naturaleza”, no debe confundirse con la sensación -también algo desagradable- de salir de tu zona de confort. Aunque de alguna manera ambas podrían ser algo incómodas, el origen de la incomodidad por salir de la zona de confort es muy diferente a ir en contra de tu naturaleza, al igual que sus resultados.

Distorsión 2: Un gran líder puede liderar todas y a cualquier persona.
Algo que siempre me ha hecho reflexionar, es el hecho que ni siquiera el más épico de los líderes que puedas pensar -ya sea Nelson Mandela, Steve Jobs, Elon Musk, Mathama Ghandi, Jesucristo, etc.- ha podido convencer a todos ni venderle su visión a todos. En contra de estos hechos, algunos líderes llegan a pensar erróneamente que si fracasan en liderar a alguno de los miembros de su equipo, significa entonces que “no tienen pasta de líder”, lo cual no es necesariamente cierto. Nadie puede liderar a todos, convencer a todos ni ciertamente caerle bien a todos.

Esto también aplica para las distintas culturas organizacionales. Por ejemplo, el estilo de liderazgo que a un CEO le ha funcionado en una compañía, puede perfectamente resultar en un fiasco cuando se aplica a otra organización. Esto no significa que sea un mal líder. De hecho, si fue puesto en esa posición, es por que probablemente contaba con evidencia de haber hecho un gran trabajo. Más que un mal líder, lo que probablemente explica el fracaso es que su estilo de liderazgo no aplicaba para ese grupo de personas y esa cultura.

En la medida que se va madurando en el ejercicio del liderazgo, se va encontrando el estilo propio y se va descubriendo con qué tipo de personas me llevo laboralmente mejor, con qué jefe que tendré una mejor relación y el tipo de equipo con el que encajo mejor.

Distorsión 3: Si siendo líder me equivoco, la gente ya no confiará en mi.
Aunque para todos está claro que nadie es perfecto, y que por lo tanto ningún líder es perfecto, aún hay gente que tienen miedo de reconocer ante su equipo un error cometido. Independiente de si esto es por la antigua y obsoleta visión de que el líder lo sabe todo y hace mejor el trabajo que todos, o por que simplemente a todos nos cuesta reconocer un error, lo cierto es que luego de observar a varios líderes, leer bastante al respecto y en mi propia experiencia, he llegado a la conclusión de que las personas pueden perfectamente perdonar un error sin perder ni una gota de confianza con su líder, siempre y cuando se den paralelamente ciertas condiciones, como por ejemplo:

    • Debe ser un “error honesto”, o sea, un error cometido mientras intentabas hacer lo mejor posible y de acuerdo a lo mejor de tus habilidades. Esto es muy distinto a un error cometido por una irresponsabilidad o por una razón simplemente estúpida. Aunque es cierto que en la mayoría de las organizaciones los resultados se logran con hechos y no con intenciones, también es cierto que el motivo que la gente percibe como el origen del error hace una gran diferencia.
    • Tu cuenta relacional debe estar en positivo. Por esto, me refiero a hayas trabajado con anterioridad en la relación con ellos al darle sentido a su trabajo y a tus exigencias, que te hayas dado ciertos tiempos para dar un feedback apropiado y para ayudarlos desarrollarse, en vez de abandonarlos cuando te necesiten o exigirles cosas que tú no cumples. Si es que tu relación con tu equipo no ha estado del todo bien, y sobre esto cometes un error, es posible que las cosas no salgan tan bien para ti, independiente del motivo de tu error.

¿Qué otras distorsiones del liderazgo logras reconocer? sin duda existen muchas más, pero estas son sólo algunas de las principales que, el aprender a reconocerlas, te ayudará a avanzar más rápidamente a encontrar tu estilo de liderazgo y lograr más y mejores cosas.

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